A la parrilla, con el punto justo de fundido y dorado — sin caer en el lugar común.
Cocción lenta a las brasas: doradas por fuera, tiernas por dentro.
Uno de los cortes insignia de la casa: hueso en T, dos texturas en un mismo plato.
Madurado al vacío para máxima terneza y sabor. A la parrilla de leña y carbón.
Corte fino, fuego intenso, jugosa por dentro.
Asado lento, generoso, con la grasa justa para potenciar el sabor.
Marmoleado natural, término a elección.
Asadas al rescoldo, crocantes por fuera.
Pasado por fuego directo, con un toque ahumado.
Asadas enteras, con un glaseado ligero.